Jesús Javier Antuña: “Esto es ingeniería en estado puro”

Jesús Javier Antuña: “Esto es ingeniería en estado puro”

El talento con el que cuenta una compañía, sus trabajadores, son su recurso más valioso. En Táctica lo sabemos, y por eso queremos ir presentando al personal que conforma las empresas integrantes de Red Táctica.

Comenzamos con la última incorporación al equipo de Táctica Industrial. Jesús Javier Antuña es Ingeniero Industrial y está especializado en el campo eléctrico y magnético. Se describe como una persona que trabaja bien en equipo, con mucha capacidad analítica y de síntesis.

“Me gusta el tema colaborativo y el escuchar puntos de vista diferentes, aunque luego no coincida con el tuyo. También se me da bien el ser capaz de aglutinar todos los componentes distintos de un trabajo en uno solo. Me quiero considerar un buen gestor de personas, porque sé escuchar”, puntualiza.

Enamorado de la ingeniería “porque me gusta”, considera “fascinante” el poder explicar lo que pasa en la vida real. “Es algo que dices: todo lo que nos rodea es estudiable, es mejorable y es modelizable como para poder analizarlo. Todo eso que te atrae lo transmites al trabajo que haces y te da capacidad de análisis”, nos cuenta.

Orgulloso de su trabajo, no le importa invertir todo el tiempo que sus proyectos requieran, “porque sabes que la propiedad del trabajo es tuya y quieres tener ese orgullo, esa satisfacción del trabajo bien hecho”.

Después de 14 años siendo directo técnico en otra empresa, en diciembre decidió unirse a Táctica Industrial. ¿Qué motivos le llevaron a dar ese paso? Él mismo nos lo explica

-Bienvenido a Táctica, Jesús. ¿Qué rol vas a desempeñar en Táctica Industrial?

Llegué respondiendo a una necesidad que tenía Táctica. Táctica resuelve problemas utilizando simulación multifísica y tienen mucha experiencia en todo el campo, pero faltaba un poco la capacidad de simulación en la parte de electromagnética o electroestática. Eso es lo que vengo a cubrir.

Entrevista-Jesús

Yo soy especialista en el campo eléctrico y magnético, que tiene el problema de que es tremendamente amplio. Pensamos en electricidad y es algo como muy denso, y muchas veces, a determinados niveles de tensión, tiene un carácter fenomenológico. Simplemente, la caída de un rayo implica tantas variables a la vez que es tremendamente difícil tenerlas en cuenta.

De ahí lo de tirar por la simulación en elementos finitos en campo magnético, porque es la mejor manera de decir: que lo haga el ordenador, que lo calcule todo y después me lo dé a mí, que yo lo interpreto.

-¿Por qué Táctica? ¿Qué le ofrece la empresa para que haya decidido apostar por ella?

Después de 14 años me decidí a cambiar porque esto es ingeniería en estado puro, esto es lo a lo que de verdad aspira un ingeniero. A nosotros nos forman como solucionadores de problemas complejos. El esquema de trabajo de Táctica Industrial, de Análisis + Simulación + Ensayo, me parece que es la manera más sensata, ágil y rápida de responder a un problema cualquiera.

-¿Dicho esquema no es algo habitual?

No. Se necesita mucha formación y conocimiento y por eso no existe este esquema. Es un sistema que solo existe en el ámbito de la consultoría. A día de hoy, ingenierías hay muchas, pero consultoras, muy pocas, porque en una ingeniería tienes que llegar con un problema concreto y ellos te lo solucionan. Por ejemplo, si hay una viga que sobresale, tienes que calcular si va a caerse o no.

“El esquema de trabajo de Táctica Industrial, de Análisis + Simulación + Ensayo, me parece que es la manera más sensata, ágil y rápida de responder a un problema cualquiera”

El principal inconveniente que hay a día de hoy es que cualquier problema, sea del tipo que sea, suele ser siempre multifísico. No hay un problema que digas: “solo con mecánica lo soluciono”. No, es que hay mecánica, y tiene que ser capaz de aguantar la temperatura, y, además, está sometido a la intemperie… Al final, son un montón de variables que generalmente es muy improbable que las solucione una persona sola.

Por eso, lo que me parece muy potente de Táctica es que tienen un grupo de especialistas en muchas áreas que trabajan juntos. Cualquier empresa, no importa lo grande que sea, no es algo que se pueda permitir. Yo no puedo tener a un especialista en mecánica de la categoría de los que hay aquí, un especialista en electricidad y uno en transferencia de calor y que entre los tres trabajen juntos y bien. Al final, lo que necesitas es trabajar como si fuera un estudio de ingeniería en el que todos en un momento dado se pueden volcar en un solo proyecto o trabajar en proyectos simultáneos.

-Tienes que ser capaz de hacer tu trabajo bien, y aportar al de los demás.

Sí, ese es un poco el concepto. Si te pones a diseñar un coche, no es solo que tenga que tener la potencia. Además, tiene que tener una fiabilidad, durabilidad, capacidad de aguantar el desgaste, un millón de variables todas juntas que para un equipo solo es prácticamente imposible. Eso es lo que nos hace fuertes a nosotros.

-¿Ya tienes en marcha algún proyecto interesante?

La verdad es que sí. Estamos trabajando en alguno de energías renovables con soluciones que sean rentables, pero de momento no puedo decir nada más. Hay recursos que están ahí y que se vuelven explotables cuando la tecnología mejora.

-¿Auguras un buen futuro profesional aquí en Táctica?

Desde luego. Desde el punto de vista de la ingeniería, yo creo que a día de hoy la mayoría de los ingenieros son jefes de proyectos. Hacen un tipo de ingeniería, una ingeniería de gestión. Es muy importante y necesaria, pero no son los que van a cambiar nada. Por ejemplo, te dan una planta para construir y te dicen cómo tiene que ser. Tú puedes aportar mejoras sobre la marcha, pero suelen ser mejoras de rendimientos económicos y de ese tipo. Esas personas no van a cambiar una tecnología o a mejorar algo.

-Entonces, ¿quiénes son los que van a cambiar las cosas?

Los que estamos aquí, los que somos capaces de llevar un proyecto de I+D, de desarrollar algo que no había, o de mejorar algo que ya había. Vuelvo a poner el mismo ejemplo de antes. Tú tienes una tecnología que funciona pero que no es útil. ¿Por qué? Pues vamos a analizarlo y a mejorarlo para darle ese último punto que permita decir: “Oye, pues mira, se puede utilizar en la vida diaria”. Es lo mismo que el primero que hizo la turbina eólica. Esa persona cambió cosas.

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